
Redescubrir el propósito: construyendo una Misión con sentido
Una vez definidos los valores y principios que orientarán nuestras acciones, es fundamental identificar claramente el propósito de la existencia de nuestra empresa. Hablar de su Misión implica definir qué es lo que hace y cuál es su negocio.
Reunir a un equipo de colaboradores de alto impacto dentro de la organización para discutir y generar ideas resulta esencial. Este proceso no solo ayuda a identificar de forma precisa los componentes de la misión, sino que también garantiza que su construcción sea auténtica, compartida y esté plenamente alineada con la cultura organizacional.
Para delimitar con exactitud el ámbito de actuación de la compañía, el autor británico Derek Abell (Derek Abell, “Defining the Business: The Starting Point of Strategic Planning”, 1980) sugiere responder a tres preguntas fundamentales:
¿Qué necesidad intenta satisfacer?
Implica identificar y comprender el conjunto de problemas o necesidades que se pretende resolver, lo cual facilita definir de forma clara la propuesta de valor de la empresa.
¿A quiénes se dirige?
No se limita a segmentar por criterios demográficos, sino que implica comprender en profundidad las necesidades y rasgos distintivos de nuestros potenciales clientes.
¿Cómo lleva a cabo su tarea?
Consiste en evaluar las diversas tecnologías y métodos disponibles para satisfacer las necesidades del cliente, destacando la importancia de la innovación y la adaptación a nuevos procesos que puedan generar ventajas competitivas.
Al definir la razón de ser de la empresa en función de una necesidad, la organización no queda atada a un producto o servicio en particular. De esta manera, si un producto se vuelve obsoleto, la empresa puede ajustar el “cómo” para seguir satisfaciendo la misma necesidad (el “qué”) de los mismos clientes (el “quién”).
Además, establecer la Misión a partir de estas preguntas abre tres caminos de reflexión los cuales resultan esenciales para garantizar la viabilidad futura de la organización:
- ¿Cómo cambian nuestros clientes?
- ¿Cómo evoluciona la necesidad que atendemos?
- ¿Qué vigencia tiene nuestra forma de hacer las cosas?
En conclusión, definir la misión de tu empresa no solo se trata de identificar lo que haces, sino de entender profundamente la necesidad que buscas satisfacer, el público al que te diriges y la forma en que innovas para lograrlo. Este proceso estratégico es la base para construir un negocio sólido, capaz de enfrentar los desafíos del mercado y evolucionar en sintonía con las necesidades de sus clientes.
¿Tu empresa necesita revisar su marco de creencias y redefinir su misión?
Te invitamos a trabajar juntos para impulsar el cambio y alcanzar nuevos horizontes.
Foto de Chris Hardy en Unsplash